Trabajamos silenciosamente todos los días para proteger la salud de los residentes de nuestra ciudad y para evitar la propagación de enfermedades infecciosas como la Escherichia coli (E. coli), la hepatitis A, la giardiasis (giardia), la tos ferina y la salmonelosis, entre otras. Cuando se sospecha o se reporta el brote de una enfermedad, los equipos de Epidemiología y Vigilancia y los equipos Ambientales realizan investigaciones para determinar la fuente de la enfermedad y ayudar a controlar su propagación, así como para comprender los factores que resultaron en el brote de la enfermedad para prevenir futuros brotes. También controlamos las tendencias y patrones de la enfermedad mediante los datos que recogemos.
En Colorado y en los Estados Unidos, ciertas enfermedades deben ser declaradas, por ley, al departamento de salud. Estas enfermedades tienen consecuencias para la salud pública y deben ser declaradas a los funcionarios de salud pública para que se realice un seguimiento adicional. Muchas de estas enfermedades se transmiten por el agua o los alimentos contaminados, o por contacto de persona a persona. Los funcionarios de la salud pública trabajan a diario para controlar la propagación de enfermedades dentro de Denver y para prevenir el desarrollo de brotes.